"PEREGRINOS EN MÓSTOLES". AÑO 1984.
Enigmática obra de arte!
La villa de Móstoles, fuente de inspiración para el pintor Juan C. Carmona durante décadas, transciende en esta exquisita pintura la barrera de lo real, de lo cotidiano, de la plasmación de su inédito patrimonio arquitectónico, perdido en la noche de los tiempos, otorgándonos a través de sus obras, de sus escritos, exclusivas primicias de su pasado.
Sus enriquecedoras vivencias, unido a su pasión por plasmar las imágenes de un Móstoles, cuya identidad primigenia comenzaba a desmoronarse a marchas forzadas dando paso a ese tan aclamado desaforado progreso, hicieron mella en su imaginario creativo, de tal manera, que el subconsciente se apropió aleatoriamente de lo observado, de lo vivido, para componer, a su libre albedrío, las imágenes que, posteriormente, extraería el pintor para reproducirlas directamente de sus sueños.
No se puede entender de otra manera la enorme producción artística de Carmona, su rapidez de ejecución, su apabullante creatividad…, sino tomando como base primordial su increíble capacidad retentiva, tanto memorística como visual, procesando su cerebro nítidamente los hechos, las formas pasadas y presentes, incluidas aquellas concebidas a través de su fecundo mundo onírico.
“Esto lo soñé una noche… No sé lo que significa…” apunta Juan C. Carmona en el dorso del cuadro, dejando huérfano al espectador para desvelar el significado de esta bella y enigmática pintura. Y como todo sueño se presta a múltiples interpretaciones, cada cual que haga de su “capa un sayo” para dar con las claves que más le satisfagan.
"Peregrinos en Móstoles", es para mí una bella ensoñación cargada de matices de color, de destellos de vida del ayer reflejada en la edificación del viejo Ayuntamiento adornado con los símbolos de su pasado, yugo y flechas, para unos queridos, para otros odiados...
Los lugareños pueblan sus calles de antaño, quedando sus figuras esbozadas en la lejanía, en un segundo plano, mientras el desierto avanza, dejando visibles las ruinas del pasado… Una oleada de nuevos "peregrinos" (referido en sentido metafórioco a la inmigración) está llegando en pos de un futuro mejor. Cegadora ilusión!
El magnífico retrato de su esposa “Nicol” preside la composición, coronada por una bella mariposa que nos remite a la fragilidad de la vida, a la volatilidad de los sentimientos, a la realidad humana llena de prejuicios, de cortapisas, de complejos que la erosionan y fragmentan, impidiéndole alzar el vuelo hacia la libertad.
En definitiva, Carmona, vivió, soñó y creó intensamente en Móstoles, aportando a esta localidad una dimensión única de variado, exclusivo y rico contenido, de belleza sin igual.
Características:
"Peregrinos en Móstoles". Año 1984: (Obra enmarcada). Óleo y Esmalte Titanlux sobre madera. Medidas 44 x 85 cm.
Autor: Juan Castro Carmona.

