
HOMENAJE AL ESCULTOR EUGENIO ARIAS BARROS (1940-2016)
¡Diez años ya sin este gran artista!
Hoy, 27 de septiembre de 2026, se cumplen diez años del fallecimiento del escultor Eugenio Arias Barros, y más que el recuerdo y celebración de consabidos cumpleaños, onomásticas y demás celebraciones, que van quedando, por lo común, relegados al olvido una vez expirado el plazo de vida del festejado, es de vital importancia rememorar a aquellos que nos precedieron, no sólo como señal de respeto y aprecio, sino también para ahondar en nuestras raíces y, como es el caso, sacar a la luz los logros y obras de nuestros antepasados, valorando el inmenso trabajo de toda una vida dedicada a plasmar variopintos motivos convertidos en obras de arte. Enriquecedora experiencia que nos invita a adentrarnos, a comprender y a amar cada día un poco más el arte y la vida.
Entrañable, merecido y sincero recordatorio del escultor Eugenio Arias Barros que viene de la mano de su gran amigo y admirador Juan Castro Carmona, este gran maestro de la pintura:
“El Tiempo vuela y nosotros con él… Hoy se cumplen diez años de la desaparición del mejor escultor que tuvo Móstoles.
En estos últimos 60 años ningún estamento oficial, ni asociación cultural o similar, han sentido apego alguno, ni la más mínima intención de dedicarle un sencillo homenaje. El olvido y la desidia campan a sus anchas por el árido terreno del desprecio y la indolencia.
Toda una vida dedicada al trabajo, a la ilusión creadora de esas bellísimas esculturas y tallas, realizadas con esmero y pasión por el trabajo bien hecho, que queda patente en su numerosa, versátil y prodigiosa obra.
Eugenio fue un gran maestro no reconocido por sus coetáneos, responsables de la Cultura de Móstoles, negándole incluso un premio en un concurso que mereció ganar con holgura, otorgándoselo a otra persona que no le alcanzaba, en arte, ni a la altura de los tobillos. Este país es así de veleta y desagradecido…
Se ve a legua, y sé por propia experiencia, que aquí sólo importan los votos, y los intereses partidistas y, consecuentemente, las nominaciones artísticas se premian “a dedo” valga o no valga la obra en cuestión. ¡Qué vergüenza, qué desprestigio y qué deterioro de la calidad artística nacional! Degradación progresiva arrastrada durante décadas y décadas, que abarca el ámbito cultural en su conjunto, denigrando todas y cada una de las artes. No hay más que echar un vistazo a nuestro alrededor para ver el horror que prolifera por doquier: pintura hecha a base de pintarrajos o manchones grotescos y otras lindezas por el estilo; escultura convertida en amalgamas inescrutables; artes escénicas, de cualquier índole, de las que no queda ni el espejismo del buen hacer de antaño; más un largo etcétera de patéticos espantos; pésimos plagios; desfachateces, melifluidades y banalidades pueblan el controvertido mundillo artístico-cultural perpetuado a través de las generaciones presentes y futuras. Eso sí muy premiado, festejado y vanagloriado, únicas cualidades de las se puede jactar, y de hecho se hace sin pudor alguno, contando con el aplauso y beneplácito de una cohorte de acólitos provistos de una sola testuz, producto de una sociedad masificada y descerebrada in extremis.
No obstante, aquí estoy yo para honrar a Eugenio y defender sus derechos como artista y hombre sencillo que fue, pues tuve el privilegio de tratarle personalmente desde mi adolescencia, contando con su respeto hacia mí y con sus buenos consejos referentes a la vida y al arte.
Mi emotivo homenaje da fe de que su arte sigue vivo, y la admiración por su obra poco a poco va ganado adeptos y un mayor reconocimiento. Sus esculturas y tallas van cotizándose al alza, y con el transcurrir del tiempo, alcanzarán altas tasas de aceptación en los círculos artísticos más consolidados.
Estimado Eugenio jamás dejaré de recordarte… Mientras viva, el poso del olvido jamás se posará sobre tu memoria. Allá donde estés siempre seguirás latente en los corazones de quienes te apreciamos y admiramos
Los fastos, los oropeles y las medallas nunca fueron santo de tu devoción. En eso coincidimos, somos dos “raras avis” que vuelan unidas y errantes, libres por los espacios siderales en pos de la Eternidad, guiados únicamente por el resplandeciente fulgor de las Estrellas.
¡Nunca te olvidaremos!
Juan Castro Carmona
Además de las presentes e inéditas imágenes retrospectivas, que ilustran por sí solas los maravillosos y antiguos trabajos del escultor en su etapa más temprana, se suman aquellas instantáneas que el pintor J. C.Carmona le realizó en época más reciente, año 1997, en su taller aledaño al viejo lavadero de Móstoles.
Quedando una ínfima pero importante obra suya reflejada en esta misma página web, a disposición de todo aquel que desee deleitarse con sus creaciones en madera, ya sean tallas o esculturas, pudiendo acceder directamente a ellas mediante el siguiente enlace: http://www.artecarmona.es/index.php/escultura/esculturas-y-tallas
